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Resultados

“Gracias a todo lo aprendido en la Academia ACE he podido enseñar a mis alumnos a desarrollar su autonomía en el estudio de una manera aplicativa, eficaz y exitosa, lo cual ha hecho que durante estos últimos años haya tenido a mi cargo a más de 40 alumnos en clases particulares con un porcentaje muy alto de éxito.

Además a título personal hizo que mejorara en mi habilidad comunicativa, emocional y estudiantil, pudiendo así aprobar las oposiciones de maestro con buena nota y así acercarme cada día más al sueño de ser maestro en un aula de primaria.

Pasar por la academia fue un antes y un después no solo en lo que al estudio se refiere sino también a la autodeterminación y forma de encarar cada situación que se me plantea para resolverla de una forma exitosa.

Por tanto gracias a ACE, en especial a su director Rogelio y a la gran maestra Adriana”.    David Velasco, maestro

 

«Ante la extensa trayectoria de ayuda educativa a los largo de las dos últimas décadas, quisiera dar mi enhorabuena al director de ACE y vecino de Galapagar Rogelio López Garrido por el entusiasmo y la dedicación que ha puesto en ello. 

Le dedico una palabras aunque sea a «vuela – pluma» para que siga llevando a cabo este proyecto, con tanto interés y entrega como él suele poner en todo aquello que sirve para estimular la vida de los jóvenes.

Rogelio quiere a los jóvenes y trata de descubrir las cualidades que ellos tienen y que duermen bajo sus defectos. Recuerdo que un día me dijo: «solo descendiendo al educando como «amigo» y no como «frío amueblador de su cerebro», se educa realmente.

   El primer día que conocí a Rogelio, me citó la película «el club de los poetas muertos» y con el mismo ardor que el profesor actúa con los alumnos, me dice: «El educando no es un saco que deba llenarse, sino un fuego que deba encenderse; no es tampoco un depósito de ciencia; el educador debe enseñar de manera distinta que por atiborramiento y autoridad; hay que aprender a dialogar en vez de perorar, hay que despertar, en vez de enseñar inflamar en vez de rellenar».

   La clase de Rogelio vive un ambiente sorprendentemente fraternal en la que el entusiasmo y la libertad están a la orden del día. He aquí una realización de la escuela liberadora propia de un buen educador. «Quisiera – me dice un día – que mi enseñanza tuviese sabor a algo nuevo, que sepa a vida feliz».

   Los ejercicios que propone a sus alumnos parecen a veces puros juegos y no olvida, cuando llega la ocasión hablar de la canción o del tenis.

   A Rogelio le interesa la escuela de la cultura, la escuela de la persona, la escuela liberadora en la que ha soñado durante toda su vida y que él nos presenta realizada. Le interesa «despertar la atención del otro».

   El verdadero secreto, dice, consiste en brillar como un faro, en arder de amor; que los estudios de literatura nos ayuden a ser más humanos y a humanizar el mundo.

   Rogelio es un luchador por combatir los miedos, la tristeza, el fracaso, la angustia que tienen algunos jóvenes al enfrentarse a los estudios hasta que lleguen a la frontera de la alegría. Será uno de esos educadores que los alumnos recordarán con orgullo y gratitud durante mucho tiempo.» 

Por María José Barcala del Castillo (Catedrática de Instituto y Licenciada en Bellas Artes)

“Estoy muy contenta por haber sacado un 9’5 en el examen de Sociales ya que había cosas que antes no lograba comprender.  Gracias al haber aprendido cómo demostrar lo que estaba estudiando y aprender cómo aclararme las palabras que no entendía, e ir paso a paso ordenadamente, he podido solucionar ‘MI BLOQUEO EN EL ESTUDIO’ y he descubierto de verdad que  ¡ME GUSTA ESTUDIAR Y APRENDER COSAS NUEVAS!

Me encuentro muy bien por ir superando cada prueba que me han ido haciendo y superando el notable en cada una de ellas. Nunca había sacado estas notas.»

Lussia, Estudiante de 18 años-  Preparándose en la Academia ACE, para la prueba libre para la obtención del título de la ESO.


 

¡SIMPÁTICA GRADUACIÓN!

ALICIA, GUILLERMO E IRENE

‘Aprendieron a Estudiar  y a  comunicarse mucho mejor’